Las estimaciones de Gabriela Cuevas Barrón sobre los beneficios de la Copa Mundial quedaron muy por debajo de la realidad. La expanista, hoy incorporada a las filas de Morena, proyectó que México recibiría 5.5 millones de visitantes internacionales con motivo del torneo.
Sin embargo, las cifras de Deloitte y del Consejo Nacional Empresarial Turístico (CNET) contradicen lo proyectado; ambos análisis muestran que ser ciudad sede no garantiza beneficios económicos automáticos y cuestionan el efecto que tuvieron los elevados precios de los boletos.
Cuevas Barrón se ha desempeñado como representante de México para la organización de la Copa Mundial de la FIFA 2026, cargo con el que promovió públicamente los beneficios económicos y turísticos por el evento.
De hecho, fue el pasado 16 de abril de 2026 cuando Cuevas presentó parte de las estimaciones sobre los beneficios económicos de la justa deportiva, partiendo de la premisa de una llegada masiva de visitantes internacionales.
“Muy pronto vamos a recibir, según las cifras más conservadoras, a más de 5.5 millones de visitantes internacionales que llegarán a nuestro país con motivo del Mundial”, expuso ante integrantes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en México.
Sin embargo, en el informe “¿Qué sucede después del Mundial?”, la consultora Deloitte estimó que México habría recibido 494 mil turistas exclusivamente por el Mundial de 2026. De ese total, 296 mil fueron turistas nacionales y 198 mil extranjeros, cifra que representa apenas una fracción de lo anunciado por Cuevas.
Incluso, las proyecciones iniciales de Deloitte ya estaban lejos del optimismo oficial, y es que la firma estimaba originalmente 836 mil turistas relacionados con el Mundial, de los cuales 556 mil serían nacionales y 280 mil internacionales.
Por su parte, el Consejo Nacional Empresarial Turístico (CNET) identificó que durante junio de 2026 el tráfico aéreo alcanzado en las tres sedes mundialistas fue de 1.4 millones de pasajeros internacionales en la Ciudad de México, 531.9 mil en Guadalajara y 235.2 mil en Monterrey.
Más números fríos
De acuerdo con el estudio de Deloitte, el Mundial en México generó un impacto económico estimado de 2.5 mil millones de dólares, una caída de 7% respecto a la estimación previa.
A la par, tampoco se alcanzó la generación de empleos que se esperaba. El Mundial produjo un impacto estimado de 101 mil 255 empleos temporales, una disminución de 10% frente a la estimación anterior, equivalentes a 0.17% del empleo total de México, con una composición de empleos directos, indirectos e inducidos.
Para el Monitor del Empleo de BBVA, el Mundial también quedó a deber, pues no logró generar un efecto importante sobre el empleo formal.
En términos netos, durante junio se crearon 61 mil puestos de trabajo, con lo que la generación acumulada durante el primer semestre del año alcanzó 263 mil plazas.
De acuerdo con el área de análisis de BBVA, si bien esta cifra supera en 2.7 veces la observada en el mismo periodo de 2025, permanece 36.6% por debajo del promedio registrado para un primer semestre entre 2010 y 2024, excluyendo 2020 por los efectos extraordinarios de la pandemia.
“Esta brecha es aún mayor al descontar la incorporación de trabajadores de plataformas digitales; con este ajuste, la creación efectiva de empleo formal resulta 44.1% inferior al promedio histórico, equivalente a 182 mil puestos de trabajo menos, lo que evidencia una dinámica considerablemente más débil que la observada en años recientes”, se lee en el documento.
BBVA reiteró que estos resultados indican que el impulso asociado a la Copa Mundial de la FIFA 2026 sobre la generación de empleo formal ha sido poco.
“Este resultado es consistente con nuestra expectativa de que el impacto del Mundial sería transitorio y de magnitud limitada, por lo que es probable que parte del empleo generado durante este periodo comience a revertirse en los próximos meses”, señaló.
Poca capacidad y altos costos
De acuerdo con Deloitte, los 13 partidos disputados en territorio mexicano únicamente aportaron un impulso equivalente a 0.12% del PIB nacional, por debajo del 0.14% previsto inicialmente.
“La actividad económica impulsada por el Mundial generó 548 millones de dólares de valor agregado en la Ciudad de México”, sostuvo el documento.
Sin garantía
Para Deloitte, el Mundial de Futbol 2026 en México fue muestra que ser país sede no garantiza, por sí solo, un retorno económico significativo. El verdadero resultado depende de la capacidad para planear, ejecutar y aprovechar el evento; aspectos que quedaron a deber.
“La diferencia estuvo en la capacidad de anticipar, activar y medir en el momento preciso. México capturó valor, pero también enfrentó límites claros”, recalcó el análisis.
Entre los principales obstáculos, Deloitte destacó los mecanismos de precios dinámicos, que encarecieron la experiencia para los aficionados y terminaron moderando la llegada de turistas.
“El acceso a determinadas experiencias, el costo de los boletos moderó parte de la demanda turística prevista”, reiteró.
La consultora insistió en que los grandes eventos no deberían verse únicamente como espectáculos deportivos, sino como plataformas de activación económica permanente.
“La infraestructura, la movilidad, la hotelería, el transporte, el comercio y la gastronomía necesitan operar con información de alta frecuencia para ajustar precios, inventarios, promociones, rutas, personal y experiencias casi en tiempo real”, reiteró.
Fuente: Proceso
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