La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) realizará por primera vez una audiencia temática dedicada exclusivamente a la violencia vicaria en México.

Impulsada por organizaciones como la Red Solidaria Década Contra la Impunidad A.C., Mujeres México, Justicia para Madres e Infancias y Madres Libertarias, la sesión titulada “México: situación e impacto de la violencia vicaria” se llevará a cabo el 3 de agosto de 2026 en Washington, D.C.

La Red Solidaria logró que la CIDH admitiera los primeros cuatro casos de violencia vicaria provenientes de América Latina, todos correspondientes a madres mexicanas: Blanca Estela Paredes, Elisa María Zaldívar, Blanca Estela Cardona y Gabriela Pablos.

Los casos de violencia vicaria que llegan a la CIDH

A través de testimonios de cuatro madres mexicanas, los casos admitidos por la CIDH detallan señalamientos sobre los procedimientos de justicia en México. Una de ellas es Elisa María Zaldívar, quien lleva años sin poder abrazar a sus hijos, Kin y León. Su expareja presuntamente se los llevó a Veracruz y, en un intento por mantenerla alejada y quitarle la custodia, le fabricó un delito falso en Cancún, Quintana Roo.

Por las acusaciones de su esposo en su contra, Elisa pasó seis meses encarcelada y aunque demostró su inocencia y los jueces han ordenado que le devuelvan a sus hijos, la lentitud y negligencia lo han impedido. Actualmente ni siquiera sabe dónde viven.

Una privación de la libertad similar enfrentó Gabriela Pablos, quien fue enviada a un penal en Sinaloa, sometida a tortura psicológica y acusada falsamente de “sustraer” a su hijo mayor, a pesar de tener la custodia legal y de que el propio menor de edad expresó ante un juez su deseo de vivir con ella.

Gabriela también experimentó el dolor de que sin su consentimiento la separaran de su bebé de apenas siete meses. Tras casi dos años de separación forzada de su hijo menor, lucha por reconstruir el vínculo, ya que el menor de edad había dejado de reconocerla tras implantársele una figura materna sustituta.

Por su parte, Blanca Estela Cardona vivió una pesadilla de violencia institucional cuando, según su testimonio, los padres de sus dos hijos se aliaron para denunciarla falsamente.

El punto más crítico ocurrió cuando, durante una fuerte crisis de ansiedad en la que necesitaba atención médica, policías que acudieron al lugar presuntamente la golpearon, abusaron de ella y la trasladaron semidesnuda a los separos.

A raíz de esto, Blanca ha perdido el derecho a tener visitas libres con su hijo menor y se le impide verlo incluso en Navidad o en su cumpleaños.

Por su parte, la abogada Blanca Estela Paredes refiere ser objeto de múltiples procedimientos legales en su contra, como represalia por denunciar a su expareja —un exmagistrado de Jalisco— por abuso sexual infantil en contra de su sobrina.

Asegura que se le fabricaron delitos y ha sido víctima de hostigamiento por su denuncia. Además, perdió su empleo y ha realizado protestas para demandar la intervención de las instancias competentes.

Con la admisión de estos expedientes en la CIDH, las madres mexicanas esperan sentar un precedente internacional que evidencie las omisiones del Estado, lograr una reparación del daño mediante indemnizaciones, obtener una disculpa pública del Estado y obligar a México a armonizar sus leyes con los instrumentos internacionales de derechos humanos para la no repetición de estos hechos.

Búsqueda de fondos para viajar a Washington

De acuerdo con organizaciones, como La Red Solidaria, la violencia vicaria es aquella en “la que se usa a los hijos e hijas como arma para destruir a sus madres” y agregan que esta agresión “que los sistemas de justicia minimizan y los jueces no nombran, deja a cientos de familias sin protección”.

A fin de posibilitar el traslado de las comparecientes a Washington, la Red Solidaria Década Contra la Impunidad A.C., Mujeres México, Justicia para Madres e Infancias y Madres Libertarias habilitaron una campaña de recaudación en la plataforma GoFundMe disponible aquí.

El objetivo de la colecta es que “las voces de esas madres y esas infancias lleguen al foro más alto de derechos humanos del continente americano”, afirman.

Fuente: Grupo Animal

Te puede interesar:

Share.
Exit mobile version