Redacción
Los hijos del expresidente Andrés Manuel López Obrador, Andy y Gonzalo López Beltrán, sostuvieron una reunión privada el pasado lunes 24 de agosto en el restaurante Magazzino de la colonia Condesa, en la Ciudad de México. Al encuentro asistieron también el empresario tequilero Juan Domingo Beckmann y el tecnólogo Mauricio Garduño, en medio de una semana marcada por la detención de Fausto Corrales y el regreso del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, a su cargo.
El periodista Héctor de Mauleón reveló en su columna de El Universal que los hermanos López Beltrán llegaron al número 51 de la calle Pachuca en un convoy de cinco o seis camionetas con guardaespaldas. Los acompañaba Daniel Asaf, exjefe de la Ayudantía de la Presidencia durante el sexenio de AMLO, quien ha sido señalado como operador en la asignación de contratos millonarios y estuvo involucrado en el escándalo de Tokio 2025, donde Andy López Beltrán habría pagado cenas de hasta 47 mil pesos y hospedajes de 22 mil.
Reunión con empresarios de alto perfil
A la reunión se sumaron Juan Domingo Beckmann, líder del imperio tequilero José Cuervo e integrante del Consejo Asesor de Desarrollo Económico de Claudia Sheinbaum, y Mauricio Garduño, empresario especializado en tecnología y transformación digital cuyas estrategias generan ganancias millonarias . En el restaurante, descrito como un laboratorio gastronómico de cocina italo-mexicana con capacidad para seis personas en su Chef’s Table, los comensales consumieron una botella de vino Sassicaia “Súper Toscano” cuyo precio en tienda oscila entre 16 mil y 25 mil pesos.
Contexto de tensiones políticas
La reunión ocurrió en una semana de alta tensión política. El 19 de agosto, la Fiscalía General de la República detuvo a Fausto Corrales Rodríguez, chofer y asistente del exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa, Héctor Melesio Cuén, por su probable participación en los delitos de encubrimiento y falsedad de declaraciones. Corrales es considerado testigo clave para esclarecer el homicidio de Cuén, ocurrido el 25 de julio de 2024 en Culiacán, durante los mismos hechos en los que Ismael “El Mayo” Zambada fue secuestrado y entregado al FBI.
Según la columna de De Mauleón, durante la reunión Gonzalo López Beltrán miró su teléfono y en la pantalla era visible la noticia sobre la vinculación a proceso de Corrales, lo que indica que el tema fue abordado en el encuentro.
Regreso de Rocha Moya y caso Farías Laguna
El viernes 21 de agosto, Rubén Rocha Moya regresó abruptamente a la gubernatura de Sinaloa tras 112 días de licencia temporal, ocasionada por acusaciones de Estados Unidos sobre sus presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa . La presidenta Claudia Sheinbaum calificó el hecho como una imprudencia y declaró que se enteró del regreso a través de redes sociales, mientras que desde la Secretaría de Gobernación comenzaron los deslindes. Rocha Moya volvió a solicitar licencia apenas 32 horas después de su reincorporación.
Ese mismo día, regresó a México el excontralmirante Fernando Farías Laguna, acusado de dirigir una red de huachicol fiscal desde altos mandos de la Marina. Según De Mauleón, antes de abordar el avión, Farías sostuvo una reunión de dos horas con el FBI, a quienes entregó nombres y la manera de seguir el dinero. Andy López Beltrán aparece mencionado en el expediente como una de las cabezas ocultas de la red . En paralelo, Estados Unidos y la Secretaría de Hacienda investigan una empresa fundada en Tabasco ligada a operadores del círculo de Amir Kalolan, integrante del clan López Beltrán .
Investigaciones en Estados Unidos
A las presiones se sumó el retiro de la visa a Andy López Beltrán, una medida que, según especialistas, indica que Washington posee información de inteligencia negativa o preocupaciones legales sobre su persona. Diversas agencias estadounidenses han revisado las conexiones de los hijos del expresidente con asociados plenamente identificados, aunque la cancelación de la visa no constituye una acusación formal ni una condena.

