KANTUNILKÍN, Quintana Roo, 15 de agosto de 2026.- El regreso a clases representa una fuerte presión económica para numerosas familias de Kantunilkín. La compra de útiles, uniformes, mochilas y zapatos obliga a los hogares a reorganizar sus gastos antes del inicio del ciclo escolar.
Noh Dzul, ama de casa de la localidad, señaló que el impacto es mayor en una zona con oportunidades laborales limitadas. Explicó que buena parte de la población depende de actividades agropecuarias, por lo que cubrir todos los gastos escolares puede convertirse en un desafío.
Entre los principales desembolsos se encuentran los útiles escolares, mochilas, uniformes, calzado y, en algunos casos, colegiaturas. Estos gastos se acumulan en pocas semanas y afectan principalmente a las familias con menores ingresos.
La situación se complica cuando en un mismo hogar hay varios hijos estudiando. Además, el costo aumenta cuando los alumnos cursan distintos niveles educativos, debido a que cada escuela puede solicitar materiales y artículos diferentes.
La madre de familia consideró que, pese a las dificultades, los padres buscan alternativas para cumplir con estas necesidades. La educación de sus hijos, señaló, se mantiene como una responsabilidad prioritaria dentro del presupuesto familiar.
Sin embargo, este esfuerzo también debe equilibrarse con otros gastos indispensables. Entre ellos se encuentran la alimentación, la canasta básica y el pago de servicios del hogar. Para muchas familias de Kantunilkín, el inicio de clases significa ajustar todavía más sus recursos para poder cubrir todas sus necesidades.
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