PLAYA DEL CARMEN, Quintana Roo, 4 de junio de 2026.- Las obras de infraestructura que realiza la Comisión Federal de Electricidad (CFE) sobre la avenida Tintal, entre la avenida 125 y el fraccionamiento Palmas Turquesa, mantienen en alerta a empresas de telecomunicaciones debido al riesgo que representan para la continuidad del servicio de internet en una amplia zona de Playa del Carmen.
La gerente de Terared, Angélica Díaz, informó que durante recorridos de supervisión realizados en el área detectaron que parte de la infraestructura subterránea que alberga fibra óptica quedó expuesta como consecuencia de las excavaciones efectuadas para los trabajos de la paraestatal.
Aunque hasta el momento no se han registrado cortes o daños directos en la red, la directiva advirtió que la exposición de los ductos incrementa considerablemente el riesgo de afectaciones derivadas de accidentes, actos vandálicos o intervenciones involuntarias.
“Actualmente la fibra óptica sigue operando, pero al estar descubierta existe una vulnerabilidad importante que podría afectar el servicio para miles de usuarios”, explicó.
Díaz señaló que esta situación obliga a la empresa a destinar recursos adicionales para realizar trabajos de protección, reparación y reubicación de la infraestructura afectada, lo que representa un contratiempo operativo y económico.
Indicó que estas labores no estaban contempladas dentro de la planeación anual, por lo que también podrían retrasar proyectos de expansión y mejora de cobertura programados para distintos sectores de la ciudad.
La gerente destacó que el crecimiento urbano de Playa del Carmen ha incrementado significativamente la demanda de servicios de conectividad, convirtiendo el acceso a internet en una herramienta indispensable para hogares, comercios, empresas y centros educativos.
Sin embargo, consideró que situaciones como las registradas en la avenida Tintal dificultan que las compañías de telecomunicaciones puedan ampliar y fortalecer su infraestructura al mismo ritmo que crece la ciudad.
De acuerdo con estimaciones de Terared, una eventual interrupción en la línea de fibra óptica comprometida podría afectar entre el 55 y 60 por ciento de sus clientes activos, lo que equivaldría a más de 4 mil familias sin acceso al servicio de internet.
Ante este panorama, la empresa mantiene recorridos permanentes de inspección para detectar posibles puntos de riesgo y busca que la infraestructura expuesta sea protegida y restituida a la brevedad para evitar interrupciones que impacten a miles de usuarios.
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