Jorge C.
JOSÉ MARÍA MORELOS, Quintana Roo, 14 de septiembre de 2026.- Los bajos registros de violencia de género en municipios de la Zona Maya no necesariamente reflejan una menor incidencia, sino que pueden estar relacionados con obstáculos para denunciar, como las distancias hacia las cabeceras municipales y la falta de atención en lengua maya, advirtió María Luisa Hernández Aguilar, investigadora de la Universidad Autónoma del Estado de Quintana Roo.
La especialista señaló que José María Morelos aparece con niveles bajos dentro del Atlas de Violencia de Género, pero consideró que esto no significa que el problema sea inexistente. Explicó que muchas mujeres de comunidades rurales deben trasladarse para presentar una denuncia formal, lo que dificulta el acceso a las instituciones de procuración de justicia.
Idioma y distancia frenan denuncias
Hernández Aguilar agregó que la barrera lingüística puede aumentar la vulnerabilidad de las mujeres indígenas cuando las dependencias no cuentan con personal capaz de comunicarse en su lengua materna. Esta situación, dijo, puede provocar que una mujer desista del trámite si no logra explicar con claridad lo ocurrido o no recibe una atención adecuada.
La investigadora consideró necesario fortalecer las herramientas de orientación para que las mujeres conozcan cómo presentar una denuncia y a qué instancias acudir. También planteó que la atención no debe concentrarse únicamente en oficinas ubicadas en las cabeceras municipales.
Entre las medidas que podrían reducir la cifra no denunciada, señaló la instalación de módulos de atención directamente en comunidades rurales y la presencia de personal bilingüe. El objetivo, sostuvo, es acercar los servicios de justicia a las mujeres de la Zona Maya y disminuir las barreras geográficas y lingüísticas que enfrentan actualmente.
