Redacción
Las inundaciones repentinas que golpearon el 26 de agosto la frontera entre Nepal y Tíbet, China, dejaron al menos 362 muertos y más de mil 400 desaparecidos, según los últimos reportes difundidos este jueves. El desastre comenzó tras el colapso de un glaciar en el Himalaya, que desencadenó una enorme corriente de agua, lodo y rocas sobre comunidades ubicadas a lo largo de los ríos Bhote Koshi y Trishuli.
Las zonas más afectadas se encuentran en el distrito nepalí de Rasuwa y en la prefectura tibetana de Shigatse. Localidades como Timure y Syabrubesi, además del puerto fronterizo de Gyirong, quedaron cubiertas por sedimentos y escombros. El flujo también alcanzó Nuwakot y otros distritos situados río abajo, donde destruyó viviendas, caminos y servicios de infraestructura.
Colapso glaciar provocó la riada
El Servicio Geológico de Estados Unidos confirmó que el fenómeno sísmico registrado antes de la inundación no correspondió a un terremoto convencional, sino a la energía generada por el colapso de hielo y roca que produjo un enorme flujo de detritos. Organismos de emergencia de Nepal mantienen, no obstante, investigaciones sobre el mecanismo exacto que provocó la súbita entrada de agua al sistema del Bhote Koshi.
La corriente elevó rápidamente el nivel del río Trishuli y arrastró puentes, carreteras y otras estructuras. Reportes de emergencia señalan daños en decenas de puentes y cerca de 40 kilómetros de caminos, mientras varias instalaciones hidroeléctricas resultaron afectadas. La destrucción de las vías mantiene aisladas a comunidades de la región montañosa.
Extranjeros y peregrinos entre los desaparecidos
Entre las personas cuyo paradero se desconoce hay cientos de extranjeros. Autoridades nepalíes reportaron cientos de turistas y peregrinos afectados, mientras en el lado tibetano las autoridades informaron que 260 de las 558 personas desaparecidas son extranjeras. Muchos viajeros se dirigían hacia el monte Kailash y el lago Mansarovar, sitios de peregrinación ubicados en el Tíbet.
La emergencia también afecta rutas utilizadas por excursionistas que recorren el Himalaya. El aislamiento de comunidades y la pérdida de infraestructura han dificultado establecer un registro definitivo de víctimas, por lo que las cifras continúan cambiando conforme los equipos de rescate llegan a las zonas más afectadas.
Rescatistas enfrentan riesgo de nuevas inundaciones
El Ejército y las fuerzas de seguridad de Nepal desplegaron helicópteros para localizar sobrevivientes, evacuar personas y transportar alimentos, medicinas y otros suministros. Más de 5 mil efectivos participan en las operaciones, mientras las condiciones del terreno y los daños en las comunicaciones complican las labores de búsqueda.
La emergencia no ha terminado. Autoridades chinas advirtieron sobre un lago formado por el bloqueo de un cauce en la zona de Gyirong, cuyo crecimiento podría provocar otra inundación. En Nepal también se mantienen alertas para comunidades ubicadas aguas abajo del Trishuli ante la posibilidad de nuevos desbordamientos.
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