El grupo de consejeros del Instituto Nacional Electoral (INE) encabezado por la presidenta Guadalupe Taddei Zavala eliminó un requisito que planteaba que el árbitro electoral verificaría que las personas que solicitan ser observadores electorales para los comicios del 2027 no sean servidores de la nación, es decir, los operadores de los programas sociales del gobierno federal en las colonias y los barrios, muchos de los cuales provienen de las bases de movilización de votos de Morena.
La propuesta de eliminar este requisito vino de Frida Gómez Puga, quien forma parte de los tres consejeros que fueron designados por los legisladores de Morena, y que permitieron a Guadalupe Taddei consolidar una mayoría de seis –a veces siete- consejerías afines al oficialismo en el Consejo General.
Gómez envió una propuesta que quitó el cruce de los nombres de los observadores electorales con los servidores de la nación, y lo sustituyó por una modalidad en la que los solicitantes a ser observadores electorales protestan de decir verdad que no son trabajadores de la Secretaría de Bienestar.
La propuesta provocó una oleada de reacciones negativas de los representantes de los partidos de oposición, pero fue defendida por el representante de Morena ante el INE, Guillermo Santiago Rodríguez. “Pareciera que se hace tendencia que la representación de Morena sale a defender los acuerdos de este Consejo, tiempos extraños”, comentó, con tono sardónico, Emilio Álvarez Icaza, representante del nuevo partido Somos.
La propuesta de Gómez también generó un debate entre las consejerías, pues el grupo disidente, integrado por cuatro consejeros, señaló que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) ordenó, en 2022, que el INE evitara la injerencia o la participación de servidores públicos vinculados con programas sociales, especialmente los servidores de la nación, en los procesos electorales.
Fuente: Proceso

