Víctor Hugo Vargas
PLAYA DEL CARMEN, Quintana Roo, 8 de septiembre de 2026.- El aprovechamiento del sargazo en Quintana Roo debe avanzar hacia procesos industriales capaces de utilizar toneladas de la macroalga diariamente, ante los grandes volúmenes que llegan a las costas del Caribe mexicano, consideró José Luis Acosta Quiam, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra) en Playa del Carmen.
En entrevista, el dirigente empresarial reconoció que durante los últimos años han surgido proyectos para transformar el sargazo en distintos productos, pero señaló que el reto es aumentar su escala. “Tenemos que aprovechar, ver la manera de cómo aprovechar el sargazo, pero de manera industrial”, afirmó.
Pequeños productos no absorben el volumen del recale
Acosta Quiam puso como ejemplo la elaboración de artículos que utilizan cantidades reducidas de la macroalga. “Si al final voy a hacer velas, ¿cuántas velas, cuánto sargazo voy a recuperar en un día? ¿Un kilo, dos kilos?”, cuestionó. Consideró que estas alternativas pueden aprovechar el material, pero resultan insuficientes frente a las toneladas que recalan en las costas, por lo que planteó desarrollar tecnologías que permitan convertir mayores volúmenes en materia prima.
El presidente de Canacintra señaló que el sector empresarial permanece atento a los lineamientos que establezca el Gobierno Federal para dar mayor certeza a empresas y emprendedores interesados en utilizar el sargazo. Mencionó como referencia un proyecto desarrollado en Puerto Morelos y consideró que la atención al fenómeno debió fortalecerse desde años atrás, cuando los arribazones comenzaron a convertirse en un problema recurrente para los destinos turísticos.
Acosta Quiam sostuvo que la solución requiere coordinación entre gobiernos, universidades, científicos y empresas para desarrollar tecnología y condiciones de aprovechamiento a gran escala. Añadió que Canacintra mantiene acercamientos con empresas interesadas en proyectos ambientales y continuará dando seguimiento tanto a nuevas alternativas productivas como a las disposiciones federales relacionadas con el manejo y aprovechamiento del sargazo.

