JOSÉ MARÍA MORELOS, Quintana Roo.- Las fallas recurrentes en los sistemas modernos de bombeo y distribución de agua potable han provocado que antiguos pozos artesanales y norias vuelvan a convertirse en una alternativa emergente de abastecimiento para diversas comunidades y colonias de José María Morelos.
Ya sea por interrupciones en el suministro eléctrico o averías mecánicas en la infraestructura hidráulica, el desabasto de agua continúa afectando principalmente a sectores vulnerables del municipio.
Ante esta situación, habitantes de distintas zonas han comenzado a retomar prácticas tradicionales para acceder al vital líquido.
En la colonia Dolores, una de las más antiguas de la cabecera municipal, vecinos recuerdan cómo durante décadas la histórica noria local abasteció a decenas de familias antes de la llegada del sistema de agua potable.
Doña Rosalía Pren, habitante de la colonia, relató que durante años acudió diariamente al pozo para recolectar agua mientras criaba a sus hijos.
“Ahí íbamos a buscar agua… cuando mis hijos empezaron a crecer fue cuando metieron agua potable”, recordó.
La vecina señaló que recientemente, durante una crisis provocada por problemas en el suministro eléctrico de la región, los habitantes reactivaron el conocido “Pozo Dolores” para abastecerse nuevamente de agua.
Ante ello, insistió en la importancia de conservar, limpiar y dar mantenimiento a estos pozos artesanales como medida preventiva ante futuras contingencias.
Habitantes consideran que estas estructuras tradicionales pueden representar una alternativa de emergencia para comunidades rurales y colonias donde el sistema de bombeo llegue a fallar.
Finalmente, señalaron que rescatar y mantener estos espacios no solo ayuda a enfrentar periodos de desabasto, sino también preserva parte de la historia y organización comunitaria del municipio.
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