Dziuché, Quintana Roo, 19 de octubre de 2026.— Un edificio de aproximadamente 60 a 65 años permanece abandonado y deteriorado en esta comunidad de José María Morelos. Su antigüedad y arquitectura lo distinguen dentro del paisaje local, mientras su estado plantea la necesidad de evaluar si puede rehabilitarse y recibir un uso comunitario.
Leonardo, conocido entre los habitantes como Don Neno, tiene 75 años y recuerda que el inmueble estaba prácticamente nuevo cuando él tenía 15. “Cuando yo salí aquí, tenía yo 15 años, ese edificio estaba casi nuevo”, relató. Su testimonio es la referencia para estimar la edad de la construcción.
El vecino también recuerda una Dziuché con apenas seis o siete viviendas, sin carretera ni electricidad. Fue testigo de la llegada de ambos servicios y del crecimiento de la población, cambios que permiten situar al edificio como parte de la memoria de varias generaciones.
La falta de mantenimiento amenaza la permanencia de una construcción cuya forma de edificar es poco común actualmente en la localidad. Sin embargo, su posible recuperación requiere un diagnóstico técnico que determine las condiciones estructurales y las intervenciones necesarias para garantizar un uso seguro.
Un proyecto de rehabilitación podría evaluar alternativas como un espacio cultural, de exposiciones o dedicado a la historia de Dziuché. Antes de plantear una demolición, esa revisión permitiría conocer las posibilidades reales de conservar el inmueble y aprovecharlo en beneficio de la población.

