A un día de la inauguración del Mundial 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que la situación en la Ciudad de México se mantiene “bajo control”, a pesar del clima de tensión generado por múltiples movilizaciones sociales, entre ellas las protestas de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).
Durante su conferencia matutina de este miércoles, la mandataria garantizó que será una muy buena inauguración, envió “todo el ánimo” a la Selección Mexicana y, aunque reconoció que hay una recomendación de salir más temprano para el evento deportivo, aseguró que los asistentes sí llegarán al Estadio Ciudad de México, recinto conocido anteriormente como Estadio Azteca.
La presidenta señaló también que por la tarde de este día se definirá si se realizará el Fan Fest en la plaza principal de la Ciudad de México. “Vamos a ver cómo están las cosas para ver si abrimos el Zócalo o no abrimos el Zócalo”, declaró.
En ese sentido, Sheinbaum aclaró que todavía no decide dónde presenciará el encuentro inaugural, pero adelantó que, si por alguna razón no existen las condiciones para utilizar el Zócalo capitalino, se han habilitado 18 sedes alternas donde la población podrá asistir a ver la transmisión del partido.
Un Mundial entre bloqueos y exigencias sociales en CDMX
Las declaraciones de la presidenta respecto a la apertura del Zócalo capitalino a un día de que comience la justa mundialista en medio de una ola de protestas que buscan hacerse visibles durante del evento internacional.
Para este miércoles, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) —que ya suma diez días de manifestaciones en la ciudad y mantiene un plantón aledaño al Zócalo. Además, advirtió con bloquear los accesos al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) si no avanza el diálogo con las autoridades para derogar la Ley del ISSSTE de 2007 y la reforma educativa.
Apenas ayer, alrededor de 6 mil maestros de la CNTE marcharon sobre la calzada de Tlalpan para llevar sus exigencias a las puertas del Estadio Azteca. La movilización fue frenada en el cruce de División del Norte por un pesado cerco policial que incluyó bloques de concreto y vehículos para cerrarles el paso.
De este modo, a unas horas del pitazo inicial, la Ciudad de México mostrará al mundo dos caras encontradas: la de la fiesta global que atrae a miles de aficionados y creadores de contenido, y la de sectores de la población que aprovechan la vitrina del Mundial para reclamar justicia y mejoras laborales. A pesar de este complejo escenario en las calles, la presidenta Sheinbaum ha sostenido que todo se desarrollará bajo control.
El lunes, la mandataria aseguró que está garantizada la celebración del evento en “paz y tranquilidad”, pese a las manifestaciones del magisterio, a la par que afirmó que no habrá represión contra los trabajadores de la educación.
A esta postura se sumó Clara Brugada. Ese mismo día, la jefa de gobierno capitalino dijo que están aseguradas las condiciones logísticas, de movilidad y de seguridad para el Mundial, ante las protestas convocadas por la CNTE, normalistas de Ayotzinapa y otros grupos que buscarán manifestarse en el marco de la justa futbolística.
Fuente: Animal Político
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