Al margen de la discusión sobre el presupuesto de más de 47 mil millones de pesos que el Instituto Nacional Electoral (INE) solicita para el año entrante, la sesión del Consejo General de este martes 18 se convirtió en un largo y tedioso campo de batalla verbal entre representantes de partidos de oposición y Morena, quienes se lanzaron ataques incesantes en torno a los temas candentes del momento, incluyendo el retiro de la visa de Andrés Manuel López Beltrán por parte del gobierno de Estados Unidos, el huachicol fiscal, así como muchos casos de corrupción, atribuidos a ambos bandos, que han quedado impunes.
Durante la larga sesión volaron los insultos de “narcopolíticos”, “narcopartido”, “entreguista”, “intervencionista”, “hipócritas”, “cobarde”, “antipatriótica”, “primitivos”, “subordinados”, “pericos”, “derecha vendepatrias”, a pesar de los lamentos de los consejeros del INE y de su presidenta, Guadalupe Taddei Zavala, quienes pidieron a los representantes de los partidos políticos apegarse a los temas de la orden del día.
“Es como ver un pésimo partido de futbol lo que está pasando”, comentó, excedido, el consejero Uuc-kib Espadas Ancona después de una enésima refriega, y hasta se puso a ofrecer un consejo de “media training” a los representantes de los partidos para que sus mensajes lleguen a su audiencia: “Escojan un número limitado de mensajes para transmitir, transmítanlo a horas hábiles para los medios y, por lo demás, como se dice técnicamente en castellano, ya no fastidien, por favor”.
El PRI, dirigido por Alejandro Moreno Cárdenas, había enviado la señal inequívoca de que transformaría el Consejo General del INE en un ring, cuando mandó como representante al diputado Carlos Eduardo Gutiérrez Mancilla, quien se ha ilustrado por protagonizar dos riñas contra políticos de Morena –Gerardo Fernández Noroña y Arturo Ávila Anaya– en defensa de “Alito” Moreno, con lo que se ganó el apodo de “porro” del campechano.
Y es que, en su carrera hacia adelante para ostentarse como víctima de persecución política en México, Moreno presentó una serie de denuncias en Estados Unidos contra figuras de Morena, pero también contra los tres consejeros del INE que integran la Comisión de Quejas y Denuncias, quienes tomaron una medida cautelar para obligarlo a bajar publicaciones en las que se refería a Morena como un “narcopartido” y a un “narcogobierno”, calificativos que se han convertido en el eje principal de su estrategia política.
De hecho, apenas iniciada la sesión, el chiapaneco tomó la palabra para lanzar una diatriba contra el “narcojunior de Andy López Beltrán”, a quien señaló de estar “coludido con el crimen organizado”, y continuó con agravios contra figuras de Morena y contra el INE, al que acusó de “perseguir adjetivos” y de “solapar a los narcopolíticos”.
El diputado siguió con este tono a lo largo de sus numerosas intervenciones en la sesión del consejo, hasta que recibió un regaño de Guadalupe Taddei, quien le leyó el reglamento para recordarle su obligación de conducirse “con respeto y tolerancia hacia los demás integrantes”, a lo que el diputado respondió, fúrico: “Yo no vine aquí a hacer amigos, ni de las consejeras, ni de los consejeros”.
Aunque con un tono menos desenfrenado, los representantes de las demás fuerzas políticas de oposición –a excepción de Movimiento Ciudadano– intervinieron para acusar a Morena respecto a los casos de Andrés Manuel López Beltrán, del huachicol fiscal o de las campañas adelantadas, a lo que los representantes de Morena, Guillermo Rafael Santiago Rodríguez y Monserrat Ruiz Páez, respondieron con un torrente de invectivas y recriminaciones.
El representante del nuevo partido político nacional Somos México, Marco Antonio Baños Martínez, también participó en las grescas, pues anunció que su partido presentará quejas contra la campaña adelantada de Andrés Manuel López Beltrán por una diputación en Tabasco por la opaca dispersión de recursos realizada por Morena a través de Financiera para el Bienestar (Finabien).
Acto seguido, el representante de Morena, Guillermo Santiago, se fue contra Baños con embates personales –se refirió a él como “el consejero Monex”– y contra su partido, al que asoció con el exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel, imputado en una investigación por huachicol fiscal; en respuesta, Baños reviró a Santiago que “tiene cerca de 800 bardas pintadas en Tuxtla (Gutiérrez) y también se mueve como junior”.
“Ni sus amigos lo aguantan”, le respondió el morenista, quien agregó que “me respaldan 91 mil 201 personas que votaron por mí, por usted nunca ha votado nadie, más que la élite corrupta que gobernaba este país”, a lo que el interesado replicó que su interlocutor “no tiene la décima parte de pueblo que yo tengo”.
Fuente: Proceso
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