Lázaro Cárdenas, Quintana Roo, 12 de agosto de 2026.- La falta de comunicación dentro de las familias, el consumo de alcohol y drogas, así como el uso excesivo de dispositivos electrónicos pueden influir en conductas de riesgo entre adolescentes y jóvenes, señaló César Escamilla.
El entrevistado consideró que actualmente existe una pérdida de valores y de acompañamiento familiar que puede provocar distanciamiento entre padres e hijos y dificultar que los jóvenes busquen apoyo dentro de sus hogares.
Escamilla sostuvo que algunos adolescentes terminan refugiándose en otras personas o entornos donde pueden quedar expuestos al consumo de sustancias y a decisiones que afecten su bienestar.
También expresó preocupación por el tiempo que niñas, niños y jóvenes pasan frente a teléfonos celulares y redes sociales, donde pueden establecer contacto con desconocidos o recibir información poco confiable.
El entrevistado comparó la formación actual con la de generaciones anteriores, cuando, dijo, existían mayores responsabilidades dentro del hogar y una disciplina más estricta.
Sin embargo, destacó la necesidad de recuperar la comunicación, el acompañamiento y la orientación familiar como herramientas para prevenir conductas de riesgo, sin recurrir a prácticas que vulneren los derechos de niñas, niños y adolescentes.
Finalmente, llamó a madres y padres de familia a mantener mayor cercanía con sus hijos, conocer sus entornos y prestar atención a cambios de conducta que puedan requerir apoyo profesional.
Te puede interesar:

