Matilde Zamora
COZUMEL, Quintana Roo, 25 de septiembre de 2026.- El aumento de avistamientos de cocodrilos en zonas costeras y marinas de Cozumel no significa necesariamente que exista una sobrepoblación de estos animales, sino que puede estar relacionado con las lluvias, temperaturas más altas, alteraciones de sus hábitats, relleno de manglares y la práctica de algunas personas de alimentarlos, explicó el biólogo Rafael Chacón.
El especialista señaló que durante la temporada de lluvias los cocodrilos pueden utilizar el mar como una vía para desplazarse entre humedales. Estos movimientos les permiten buscar alimento, pareja o sitios con mejores condiciones, lo que aumenta la posibilidad de observarlos en lugares donde habitualmente las personas no esperan encontrarlos.
Alimentarlos modifica su comportamiento
Chacón advirtió que una de las prácticas que deben evitarse es proporcionar alimento a los cocodrilos, debido a que puede modificar su comportamiento natural y acostumbrarlos a relacionar la presencia humana con la disponibilidad de comida. Por ello, recomendó mantener distancia y permitir que continúen su desplazamiento sin molestarlos.
Explicó que el comportamiento habitual de estos animales es mantenerse alejados de las personas y señaló que algunos incidentes pueden estar relacionados con acercamientos humanos o con alteraciones previas en su conducta. También destacó que la transformación de manglares y otros espacios naturales reduce o modifica las zonas utilizadas por la fauna silvestre.
El biólogo pidió entender los avistamientos como parte de la convivencia con especies que habitan naturalmente en Cozumel y no asumir automáticamente que su presencia representa una proliferación fuera de control. “Ellos ya habitaban aquí; somos los humanos quienes llegamos a su entorno”, expresó, al insistir en respetar su espacio y, principalmente, dejar de alimentarlos.

